Escribe un relato corto máximo 50 palabras, asociado a una foto digital donde aparezca una nube.
Indicar en una palabra lo que le inspira la nube y el relato estará relacionado con dicha palabra.
En el relato tiene que aparecer la palabra “Internet”.
La palabra que sugiere la nube puede ser algo abstracto o concreto, un estado de ánimo: tristeza, alegría, compañía… o una figura como un león, elefante, dragón, etc.
El premio consistirá en un dominio + Plan empresarial Linux, por un año, valorado en 217 € que incluye pack de aplicaciones, Wordpress (para crear su blog), Gestor de contenidos CMS (Joomla, PHP Nuke, Drupal) y muchas más en Arsys.es.
Para saber más sobre el concurso puedes descargarte las bases completas del concurso aquí o leerlas en esta web.
Partycipante: Si algunos partyciparntes han hecho un mod por que han modificado sus ordenadores, los que juegan en el claud ¿Han claudicado?.
Partycipante : preguntale a Internet
Cuando Roy Batty dijo:
“Yo… he visto cosas que vosotros no creeríais… atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhäuser.”
Es porque todavía no existía internet.
Tenía examen final de web magazine. Miré al horizonte esperando recordar las lecciones.
Entonces, una nube fue mi internet. En perfecta armonía, cada cristal de nieve se
interconectaba con otras gotas de agua. Cada red destilaba un cambio infinito. Al fin, el
conocimiento despertó mi memoria.
-¡Maestra de nube!-pensé.
Escapó a su destino y se elevó al cielo.
Un hombre alzó la mirada y descubrió sus ojos celestes y piel blanca.
Una imagen angelical y belleza que jamás olvidaría.
Inspirado escribió un relato que circuló por internet.
Al presente todo es una leyenda.
Podía parecer cualquier cosa, o quizás ninguna.¿Quién iba a decir que una nube, tan frágil e inestable, sacaría de mí esa sensación de paz y alegría, mientras la contemplaba?
Esther, también la miraba, mientras mesaba con dulzura mi cabello. Unos meses atrás, sólo éramos dos perfiles en Internet.
Contemplando esta nube, profanada por la luz como un portal de internet o una cámara mortuoria egipcia, llego a la conclusión de que las cosas siempre tienen varios puntos de vista: nadie se acuerda del iceberg destrozado por el Titanic.